Entradas

Imagen
Seguir volando En el tiempo de vida que tengo, que no son más que diez años, porque sí, en realidad antes sobrevivía, tenía treinta años queriendo vivir, aprendiendo cosas, métodos, formas, costumbres, buenos modales, el bien y el mal, ir a la iglesia, tenerle temor a Dios, leyendo la biblia, sabiendo todo lo referente a Dios, las buenas costumbres, el “buenos días”, “puedo pasar”, “gracias”, “salud”, “con permiso” y muchas otras estupideces que nos enseñan para tener “buena educación”, que al fin de cuentas es simplemente por contrato social, hipocresía o domesticación cultural. Fue a la edad de treinta años que viví un shock fortísimo dentro de mi vida, y tuve que enfrentar una realidad que casi me destruye, deje la iglesia, el cristianismo, la lectura de la Biblia, como decían algunos zoquetines “deje la cobertura de Dios”, ¡cómo si eso fuera posible! En el peregrinar conocí a tipos como Buda y Krisna (que en realidad ya conocía, pero los veía con los ojos cerra...
Imagen
¿Cuánto tiempo dura tu sueño? Alguna vez te has preguntado ¿estoy haciendo lo que soñé? ¿Realmente hago lo que me place? Algunos de nosotros cuando éramos niños jugábamos a ser soldados, bomberos, rescatistas, policías, modelos, artistas, comediantes, qué se yo, la idea es que jugábamos a creer y a crear, hacíamos castillos indestructibles mientras viajábamos en el lomo de un dragón… Pero... espera; llega la edad de “ser realista” y piensas (o te dicen), debes buscar un trabajo que te dé de comer, y eso haces, estudias una carrera que te guste (a veces) o por lo menos no te aburra, te formas en ella (o crees hacerlo) y entonces sales a la selva de asfalto a buscar dónde colocarte para así poder tener “un sueldo seguro”, un horario, vacaciones, prestaciones y sobre todo “algo que me da de comer”; así se van veintiocho años (claro si jamás te corrieron de la empresa o aguantaste tanto tiempo en ella), te jubilas y puedes gozar a tus cincuenta años de una pensión… si...
Imagen
La disciplina hace el maestro La gente que me conoce sabe que soy una persona disciplinada. A veces más de lo que yo mismo quisiera; sin embargo, creo firmemente, que ha sido la disciplina la que me ha dejado poder crear lo que hasta ahora he podido hacer. Son esos pequeños y grandes detalles de la orientación y educación oriental que me han dejado ir más allá de lo que muchos se permiten hacer. Pero ¿qué es la disciplina? Su significado no es tan espeluznante como algunos creen, quiere decir “enseñanza o educación”; y aunque posiblemente viene del latín discipulus la idea es enseñar un orden necesario para poder llevar a cabo un aprendizaje. Pero ¿por qué no pasan las cosas como se planearon? Porque resulta que muchas de las veces no se planearon, se hicieron “como salieran” y entonces salieron así, “sin chiste”. La disciplina permite hacer un programa de qué quiero y cómo lo quiero, a través de pasos sistematizados y ordenados dependiendo las capacida...
Imagen
Comenzando el sueño Cuando comencé el camino fuera de la iglesia institucional estaba lleno de miedo, no pensé que me iría bien, muchas personas creemos (o nos meten la idea) de que al abandonar la iglesia abandonamos a Dios, sin embargo, Dios no me soltó, al contrario, me aferró a él, digo, ahora lo veo, en ese lapso en realidad él jamás me soltó, aunque yo muchas veces sí lo olvidaba. Comencé el trabajo de aprender a vivir con el sueldo de profesor y de psicoterapeuta y no usar los recursos de la iglesia institucional, y fue complejo; sin embargo, con el tiempo, el estudio, y la investigación, me convertí en el maestro y en el alumno, y además en especialista en parejas, adultos y jóvenes que hoy soy. Después llegó Canah "Un lugar de esperanza" y en ese lugar aprendí no sólo que la esperanza es algo que tenemos, sino que compartimos y desde ahí comencé a creer y crear todo lo que hasta ahora se tiene. Nepsi (Negocios Educación y Psicología), VIVE (Viv...